
Autor: Jaime del Val, Instituto Reverso
En las sociedades tradocapitalistas occidentales se ha articulado un modelo universalista y tecnocéntrico de globalidad en el que la estandarización tecnológica convierte la aparente inclusión digital y democratización de medios en un instrumento de colonización de los nuevos imperios.
Categorías como global, virtual, telepresencia, etc. son producto específico de una categorización occidental, materialista y tecnopositivista.La implantación de tecnologías estándar implica la de determinados lenguajes y representaciones y conlleva un borrado cultural profundo de multitud de elementos de comunicación verbal y no verbal de las culturas.
La tecnología no es una “tabula rasa”: lleva implícitas numerosas categorizaciones y discursosculturales tanto en el software como en el hardware. Estas se transmiten a través de su implantación.
Al mismo tiempo los usos que se hagan de una tecnología supondrán siempre desviaciones más o menos significativas e imprevisibles de su articulación original.
En el arte digital existe un proceso constante de apropiación de tecnologías (militares, por ejemplo, como en visión artificial) que son “usadas mal” o “usadas al revés” e investidas de un sentido que antes no tenían. Esto ocurre también con el uso de programas gráficos que han sido concebidos para la industria del diseño comercial.