Teresa Jareño, ganadora de la beca de residencia artística Arte en la Antártida El proyecto ganador, “Hueso del agua”, tiene como principal objetivo la creación de una sonoridad propia de la Antártida ante la carencia de una población humana nativa y la ausencia de cultura que ello conlleva.

Technarte ha anunciado el ganador de la beca de residencia artística Arte en la Antártida, un programa cultural que nace bajo la necesidad de asumir la responsabilidad de cuidar el patrimonio del Continente Antártico y del medio ambiente de nuestro planeta. Se trata de un reto creativo y tecnológico organizado por Technarte en colaboración con la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco/EHU y la Dirección Nacional del Antártico y de la República Argentina y tiene como fin la elección de un proyecto artístico cuyas principales características sean la propia vinculación al continente antártico, y la directa relación con la tecnología.

Fotografía perteneciente al proyecto “Hueso del agua”

 

 

Tras la presentación de los seis proyectos finalistas, Teresa Jareño, una estudiante donostiarra de 27 años, ha sido la elegida para viajar durante el mes de noviembre a las bases antárticas argentinas de Marambio, Esperanza o Carlini y desarrollar allí su obra en unas condiciones únicas y en un entorno inspirador.

El proyecto ganador, “Hueso del agua”, tiene como principal objetivo la creación de una sonoridad propia de la Antártida ante la carencia de una población humana nativa y la ausencia de cultura que ello conlleva. La artista intentará crear una expresión sonora única, mediante la unión de los recursos naturales e instrumentos musicales creados a partir de materiales del lugar. “Debido a la entidad y personalidad tan singular que caracteriza al Continente Antártico, se le debe permitir desarrollar una voz diferenciada con el fin de ser conocida desde todas las visiones que exista”, ha señalado la ganadora de la beca.

Dentro de las acciones promovidas por Technarte, el desarrollo de proyectos artísticos y tecnológicos en entornos con un marcado componente científico constituye una oportunidad para seguir investigando en la relación directa entre arte, ciencia y tecnología, ampliando así el alcance de los contenidos científicos y desarrollos tecnológicos. Por otra parte, el acercamiento a la ciencia produce la aparición de nuevas disciplinas artísticas innovadoras que constituyen una revolución en la forma de entender el arte.